martes, 27 de mayo de 2008

Soy el que se escribe

Cenizas en primavera
Un ciprés en un campo de flores
La música que no suena
Cuando se encienden los soles

Mil estilos confluyen en uno solo
Difícil hasta para Picasso
Difícil dar un paso
Sin que se descomponga todo

Un eterno deseo
Dulce compañía
No ser Prometeo
Ilusión rota en un día

Lain Coubert

jueves, 22 de mayo de 2008

pepito grillo


pepito grillo lo tenía todo bien planeado. había hecho siempre lo que debía hacer, de la forma más correcta posible. había aprendido a batir sus alas, había aprendido cómo lo hacían los demás y cuando no le salía bien el tono, no le importaba copiar al resto para aprender su modelo. pepito era un grillo aplicado, sin duda, y su sueño era batir sus alas de forma diferente. pero cuando comenzó a moverse por el mundo, supo que había olvidado un detalle muy importante: las circunstancias. no tuvo en cuenta el dinero, el tiempo, el espacio, la naturaleza, la enfermedad, el dolor, la muerte, el cariño y su ausencia, no sabía que todo lo que le rodeaba, por muy bien que hubiese aprendido la lección, podría dar al traste con sus ilusiones. el día que supo de la música de Mozart o Bach, de las artes y ciencias humanas, o de la constancia de las hormigas, el día que supo que él no era más que un mísero grillo, dejó de batir sus alas. y empezó a pensar y a pensar... un día y otro y otro... hablaba contínuamente con su conciencia. así nació la imagen de pepito grillo.
Agustín S.A./Ventarrón

miércoles, 21 de mayo de 2008

Irreal


La fotógrafa hace un picado, enfoca los bordes de las briznas de hierba con interés y luego levanta de golpe la cámara hacia el modelo. En él se adivina una tensión, quería mirarla a los ojos y se encuentra con la pupila de metal. Piensa que creerá que está posando.

MsNice

lunes, 19 de mayo de 2008

Mariano Macbeth


(De otros lados)

MARIANO MACBETH
Almudena Grandes

Las tres brujas se aparecen ante Macbeth sin que él las haya invocado. Le halagan, le fascinan, le enloquecen con la promesa de un poder ilimitado. Macbeth se lanza, en pos de sus palabras, a una espiral de crímenes horribles y no sospecha que es apenas un títere, el juguete de tres mujeres astutas e impías, que lo utilizan sin escrúpulos para servir a fines muy distintos de los que declararon previamente. No sé si Mariano Rajoy ha leído a Shakespeare. Ignoro si conoce el argumento de este inmortal espejo de la ambición y las traiciones, pero me temo que en la política española se está montando un Macbeth, y que él ya ha sido elegido, desde luego a traición, y a su pesar, como protagonista.
Se me podrá objetar que Ana Botella desentona, y lo admito. Es cierto que se aturulla con algunos conceptos, que no domina el lenguaje profético, pero los números impares siempre son complicados, y en un trío, ya se sabe, es natural que alguien flaquee. Se me podrá objetar también que falta Lady Macbeth, pero en eso no estoy de acuerdo. Aunque su físico no acompañe, Soraya lleva semanas limpiando manchas de sangre simbólica en el Congreso y, que yo sepa, no ha conseguido borrar ninguna. Por otra parte, no me digan que el resto del reparto no está bien escogido.

Aquellos gritos de ¡Viva Mariano!, ¡Tú sí que eres un líder!, se han precipitado abruptamente por un abismo de deslealtad. De Aguirre me esperaba cualquier cosa, pero que María San Gil convocara a los medios en un día de luto, tras un atentado terrorista mortal, no para confortar a las víctimas sino para machacar a su jefe, ha desatado el pestilente aroma del azufre. Mientras tanto, Mariano se prepara para la batalla. Si hubiera leído Macbeth, ya sabría que no va a ser vencido por un hombre nacido de mujer. Ahora que, de las propias mujeres, Shakespeare no dijo nada. Ni mu.
(El País, 19/05/08)